lunes, 22 de septiembre de 2008

Dos aires azules.


Bajo la costanera Sur, se desencadena el cielo,
pero no se pierde la esencia
que dejan los cambios de estaciones.
Miró aquel teatro, contemplo...


Ni en alma, ni en corazón
podría sentir esto que mi cuerpo
irónicamente palpita.
Un choque de aires alocado,


Revela identidades autóctonas,
claramente ocultas
en cada
centímetro de algodón.
Una canción distinta a las demás...

Y un muro de gente probando su fe,
aguantando hasta el final
tomados de la mano.
Un cruce de rieles imprevisto,

junto a una imprudente sonrisa cruel,
que se borra bajo el eclipse
y limpia el cielo despiadadamente.
Gotas de paz y emoción gélidas...

el inicio de la pintura descolorida
que destiñe la tormenta,
ahuyentando los malos augurios.
Atrayendo la vida, un cruce de aires azules,

te trae de vuelta, lejos pero cerca,
y mi labio bajo mis dientes
expresa remordimiento.
Dos ojos brillantes anhelantes…

Y sus manos cálidas, decidiendo
acerca de un destino difícil,
pero nada importa,
el cielo
Acaba de inundarse de nosotros.

El cielo aún nos trae sus frutos...

1 comentario:

Alejandro dijo...

Hola! Espero que estés bien por allá... espera, eres argentina? Bueno, eso pensé por tus acentos, como en "tenés", jaja. Buen texto ese último que agregaste. Ok, es todo, dejo mi cuenta de correo por si alguna vez quieres agregarme y poder conversar ampliamente. Adiós!
drama-musical@hotmail.com